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jueves, 11 de febrero de 2016

Contra el toro de la vega

Patas Arriba, contra el Toro de la Vega
Todos los años pienso que lo conseguiremos pero según se acerca septiembre tu sangre por derramar me golpea. Me matan un trocito. Elegido, ¿qué delito cometiste contra nosotros naciendo? No entiendo que a unos muchos nos sea imposible frenar la barbarie de unos pocos, sostenidos por otros pocos de corazón aún más podrido. No entiendo que tampoco tú. ¿Cómo te explico tu destino? Palabras que no apartan las lanzas de tu cuerpo. Elegido,vencida, te pido perdón, a tres días de tu muerte, ahora que vives, respiras, gozas, sientes como yo. Que no puedo salvarte de tu infierno. Deseo que fallezcas de muerte natural antes de que te alcance la primera lanza, antes de que te llegue el primer grito de turba embrutecida, que no tengas tiempo a preguntar por qué, ni a buscar con tu mirada alguien amigo. Que no sientas el miedo. Mi miedo. Que descanses en paz. Y que tus asesinos y sus cómplices jamás la encuentren. Perdóname, Elegido.

martes, 9 de febrero de 2016

VerSOS contra lanzas

 

yo te quiero vivo
con el viento sacudiendo el rostro
tan ingenuo
flores enlazadas a tus patas tiernas
la tierra que te escucha
la hierba que masticas
yo te quiero así
herbívoro tranquilo vaca santa
las células que mamas
maldigo a la turba envilecida
tordesillas
que te arranca del sueño de una madre
que te desploma en ese suelo bárbaro
tejido de gusanos
podridos de su casta
escoria impermeable a los relojes de la vida
que te dejen en paz
y me desangro en el dolor
tu lomo roto
que te parten la inocencia
y mi alarido se confunde con tu último mugido
el terror
tus ojos sangre
muerta
densa sobre el valle
monstruos alimentados de tu herida
tantos miles de millones de años para hacerte
reducidos al despojo
del cuerpo ahora ceniza
implacable contra lanzas tajos gritos muchedumbre malnacida
yo que te quería vivo
y yaces inerte y sin caricia
polvo de alas desolladas
quédate conmigo
siempre y vivo

VerSOS contra lanzas

Para cuándo la vida
un grito cojo en el cielo y ese rumor como de perro
roto
mi abismo
negro
mi caída como hijo de vaca que
soy
que fui
que seré
la arena tibia que pisan mis pezuñas
desolladas
sin palabras
me embisten indeseables
la turba fétida que me llama
fiesta
que insulta la tradición y la cultura
que me escupe
que me viola
el fuego invade mis pulmones
hijo de vaca
ojos ante la sangre que me nace
que brota de mi garganta hacia mi rostro
que inunda arena plaza capote
con el sudor de mis entrañas
sé que no estoy solo
sé que somos miles, millones que se pierden turbios
podréis convertir mi cuerpo en llamas
perdido mi aliento a cada perforación
pero no apagaréis
no
el ruido de mis voces
mis mugido secretos de palabras no pronunciadas
desaparezco
cuando ya no puedo sentir más que
dolor
solo
un hilo de vida
soy

Publicado en Poetas contra toreros, Ediciones Parnaso, 2009

Yo te quiero vivo Rompesuelas

Cultura: Miguel Hernández y la "Elegía a Ramón Sijé". El perfume de Suskind. El Himno de la Alegría. El Discobolo. La película de tu vida. Arte. Algunas tradiciones pueden ser cultura. A cualquiera le gustaría que le dedicasen un poema, un busto, una canción.
Decidme, "tradicionales" lanceros de tordesillas, decidme quién, ¿quién quiere protagonizar vuestra tradición? Quién, valientes, quién. ¿Quién se cambia por Rompesuelas?
Ni tradición ni cultura: TORTURA, cobardes, TORTURA

Por qué votamos PACMA

Porque estamos hartos de recoger perros de caza medio muertos y aterrorizados. Como Limón. Hartos de que cualquiera pueda abandonar, maltratar y disparar. Como a Lupa y su familia. Hasta las narices de que un animal sea un objeto del que te deshaces y lo llamas "eutanasia". Y hartos de que veterinarios se presten a ello. Como Charol y hermanos, llevados a asesinar por no ser de raza. Hartos de llamar tradición a la tortura. Hartos de palabras que nunca son hechos. Hartos de recoger vidas de la basura. Hartos de recoger envenenados, atropellados, apaleados. Hartos de una ley insuficiente que encima no se aplica. HARTOS. Ellos no votan, tú sí.

martes, 27 de mayo de 2014

La madre más orgullosa del mundo

Capitán, así lo encontraron. Gracias infinitas a las profesoras, el Seprona y La Huella Roja

Hace unos días un grupo de menores torturó al burrito Capitán en Almería. No contentos con la masacre, quedaron para rematarlo. Gracias a la intervención de profesoras, Seprona y animalistas de La Huella Roja, Capitán está vivo para contarlo.
Su imagen me golpeó en el FB. Su cuerpo inerte marrón barro tirado no esperando ya nada más que la muerte. Para qué vivir, cuánto dolor y cuántos golpes. ¿Por qué?
No me di cuenta de la presencia de mi hijo, de 29 meses, hasta que lo oí. "Está tiste". "Sí, unos niños malos le han hecho daño", intenté explicarle lo inexplicable. "No, niños malos no, ta bien e burito", repetía una y otra vez, incapaz de comprender que un niño, como él, como su hermano, pudiese golpear así a un animal. Para él son sus mejores amigos, le encantan, son todos buenos, con ellos comparte juguetes y comida, lametazos y caricias. Lo tranquilicé. "Capitán está bien, ya está contento, lo están cuidando".
Esa noche se despertó llorando. Una pesadilla. Como la que había padecido Capitán. A la mañana siguiente, lo primero que hizo fue preguntar por él, quería verlo. Por suerte, estaba mejor, ya daba unos vacilantes pasitos y mordisqueaba una zanahoria. "Niños malos pegan burito", me dijo triste. "Sí, pero ya está bien, ya está con gente buena que lo cuida. Mira, le gustan las zanahorias". "A mí tamién", exclamó. "Pues cuando lo veas os podéis comer juntos una zanahoria". "Y jugá a coches". "Sí, hijo, jugar a coches".

Capitán, recuperándose comiendo zanahorias

Me conmueve su inocencia y me enorgullece la relación que tiene con los animales, cómo los respeta y los quiere.
¿Qué siente la madre de un niño capaz de torturar hasta la muerte? No, no solo es un burro. Es que su hijo se ha cruzado con un ser indefenso y le ha parecido divertido apalearlo y violarlo y, en frío, volver para matarlo. El problema no es el burro, mañana cualquiera de nosotros, es que su hijo es un maltratador. ¿Mañana serán acaso los hijos de su hijo los que estén en el lugar de Capitán? ¿Quizás ella misma? No, no es un juego de niños. Hay que tomar medidas contra la violencia. Contra toda. Madre, aún estás a tiempo. Ojalá algún día puedas sentir el mismo orgullo que yo cuando tu hijo demuestre amor del puro, de ese que no entiende de especies.
Capitán, te abrazamos grande, amigo.

Mi hijo, saludando a una burrita